En el Concejo de Quirós la Senda del Oso transcurre siguiendo el río Quirós, cuesta arriba pero con una pendiente muy suave, ya que el desnivel es de unos 140 metros en algo más de 10 kilómetros. Después de atravesar el desfiladero de Valdemurio por un túnel excavado en la roca aparece el Embalse de Valdemurio, punto de entrada al concejo por su vertiente norte, donde se abre un hermoso valle rodeado por la Sierra del Gorrión y la Sierra del Aramo.
El Embalse de Valdemurio, que forma parte del Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa, se inauguró en 1968 y tiene un salto de 138 metros para abastecer una central eléctrica. Rodeado de una espesa vegetación compuesta de sauces, avellanos, alisos y juncos, el embalse alberga una gran cantidad de animales como patos, cormoranes, garzas y el martín pescador. En su entorno habitan ciervos, jabalíes, corzos, erizos, ratones, tejones y zorros. La presencia de truchas hace del embalse un lugar ideal para la práctica de la pesca.
Cuenta con un Pantalán donde alquilar piraguas y bicicletas y una zona recreativa con aparcamiento. Muy cerca, en El Llano, se puede practicar la escalada.
Desde este punto la senda tiene dos caminos: hacia la derecha la senda comienza en un precioso puente de madera sobre el agua y bordea el embalse bajo la Sierra del Gorrión; hacia la izquierda el camino rodea el embalse paralelo a la carretera y atraviesa el pueblo de Las Agüeras. Ambos caminos terminan en el pueblo de Villaorille.
En Las Agüeras hay una zona recreativa con asador, mesas, zona de juegos infantiles y una fuente; y se puede visitar la Iglesia de San Vicente y el Palacio de Quirós o de Pedrero y, en Villaorille, la antigua casa rectoral del siglo XVI.
Desde Villaorille seguimos la senda junto al río Quirós rodeados de castaños, avellanos, robles, hayas, encinas y algún acebo. Se llega al pueblo de Vega que cuenta con una pequeña presa y un molino. A partir de Vega la senda transcurre al mismo nivel que las aguas del río Quirós y llega al Albergue de Arrojo, antigua escuela del pueblo rehabilitada y convertida en albergue juvenil.
En Arrojo se puede contemplar la Casa Solar de Quirós en cuyo escudo se lee “Después de Dios la casa de Quirós” y la iglesia románica de San Pedro de Arrojo del siglo XIII.
Después de Arrojo la senda transcurre dejando a su derecha los pueblos de Faedo y Fresnedo. En Faedo se puede visitar la Capilla del Santo Ángel y Los Molinos de Corroriu, tres molinos escalonados con más de 200 años de antigüedad que molían la escanda aprovechando el agua del arroyo.
Continúa la senda pasando por La Fábrica donde se está construyendo el Parque Etnográfico de Quirós sobre una parcela que conserva el muro de contención de los antiguos altos hornos metalúrgicos. El parque combinará la cultura rural con la industrial que convivían en el concejo en el siglo XIX con la recreación de una antigua escuela, una tienda-bar, un edificio tradicional o un hórreo restaurado.
Sigue hacia San Salvador, donde se puede ver a orillas del río Quirós, el lavadero de carbón del Xagarín.
La senda llega a Bárzana, capital del concejo. El Museo Etnográfico de Quirós, en Bárzana, reproduce una vivienda tradicional de la zona y sus enseres, la cuadra y los aperos de labranza.
Desde allí continúa la senda hasta Santa Marina donde se está el depósito de carbones de El Cribu declarado monumento industrial.
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Alias esquirla (pedazo de bala). La verdad es que el mediterraneo es muy guapo, las playas, el sol, la arena… Pero me quedo con unas ensaladas en el pantano, viendo el pico del gorrión y los patos del embalse entre el ir y venir de la cocinera… quién pudiera…
Yo he pasado este verano por el restaurante de este pantano y debo decir que el entorno es sencillamente sorprendente, y recuerda los paisajes alpinos y semejantes. Realmente hermoso. En cuanto a la comida y el servicio del local, no se puede esperar nada mejor, atendido por los dueños, gente bastante exquisita además de acogedora. Cualquiera que esté cerca de este lugar (entendiendo por cerca unos 200 kilómetros a la redonda) tiene la obligación de visitarlo. Vayan de inmediato y regálense un placer a sí mismos.
Os faltó mencionar el valle de Ricabo y el del Lindes, los pueblos de Llanuces y Las Llanas…
En Santa Marina, pueblo donde destaca un pequeño puente medieval situado justo junto a la carretera de Ricabo, se puede tomar el ramal que sube hasta el alto de La Cobertoria (a la izquierda, antes del puente), cruzar el río y seguir de frente hasta Ricabo (valle de Nimbra) ó tomar el ramal de la izquierda en dirección a Cortes y Lindes.
En dirección a la Cobertoria encontramos los vistosos pueblos de Murias y Llanuces, destacando en el primero la diminuta capilla de San Blas, que se asoma curiosa desde su atalaya para espiar todo el valle. También llaman la atención los desmontes de antiguas explotaciones mineras, heridas del paisaje que poco a poco va curando el crecimiento de la vegetación.
En Llanuces nos llama la antención la iglesia de Santa María, que custodia el importante “Cristo” atado a la columna, y el palacio de Miranda, convertido en alojamiento de turismo rural por Isaac (Q.E.P.D.) y Cecilia, que lo compraron hace más de veinte años salvandolo de la ruina casi segura.
Por cierto que el propietario anterior, Isaac Galcerán Valdés, era el último descendiente de los nobles que lo habitaron, murió en 1967 y mucha gente lo recuerda por la tremenda influencia y poder que tuvo en la posguerra, se puede considerar como el último señor feudal que existió en la zona.
Siguiendo la carretera llegamos a la Cobertoria, donde nos podemos deleitar desde el mirador de “Forcichave” de las hermosas vistas sobre el valle del “Fochagueo” con los pueblos de Cienfuegos (al frente), Villar (al fondo), Las Llanas, y hacia el noroeste Villamarcel y al sur el resto del concejo y las peñas que cierran el valle de Las Agueras.
Otro día seguiremos por el valle del Lindes.