Se nos viene encima el invierno quirosano. Los intensísimos verdes del verano han dado paso a un paisaje cargado de ocres y rojos mientras los caminos se van tapizando de hojas. Las neblinas adornan estas estampas y nos advierten que las heladas están por llegar.
Despertar en el Embalse de Valdemurio
Previous post: De Valdemurio a Santa Marina
Next post: De Santa Marina a la Cobertoria
